| | |

Solo por que me gusta.

Hoy tuve una de esas charlas en las que buscamos normalizar algo muy importante: que una ganancia—económica o no—no siempre tiene que ser el fin ni la razón de todo.

Te cuento: soy ingeniero, y mi trabajo es desarrollar plataformas digitales. Pero también me apasiona el arte, la pintura y la música.

Hoy alguien me hizo un comentario con cariño: que el tiempo que invierto en la música y en la pintura sería mejor dedicarlo a actividades que me remuneren de alguna manera y que además me diviertan. Y sí, claro que que te paguen por hacer algo que disfrutas suena increíble. Pero me niego a vivir en un mundo donde solo haga cosas si tienen una recompensa externa.

Yo quiero pintar y tocar música simplemente porque me relaja y me hace feliz. Quiero fotografiar cómo fluye el agua en una fuente, solo porque me parece hermoso. Quiero tirarme bajo un árbol y observar los colores de las hojas que bailan con el viento, solo por el placer de ese sonido, por la sensación de recostarme en el pasto, por contemplar.

Sé que esas cosas no me generarán un ingreso, pero está bien. Porque a veces, las horas que parecen “no productivas” son las que más sentido le dan a nuestra vida.

Les comparto un poco de mis mejores horas invertidas.

Similar Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *