Cuando el alma reconoce
Retomando nuestro diario de sueños, les quiero compartir uno en el que experimenté lo que es conectar con otro ser desde el alma, así, tal cual, sin filtros, reconociendo tanto las diferencias como la incuestionable conexión.
En mi sueño estoy en medio de la selva. Frente a mí, muy cerca, veo un jaguar. Aquí cabe hacer varias aclaraciones: claro que una situación así, en la vida real, daría terror; sin embargo, yo no sentía ninguna clase de miedo. Todo lo contrario. Cuando este animal rugía frente a mí, algo en mi interior resonaba y era totalmente comprensible.
Yo era consciente, dentro del sueño, de que era imposible que entendiéramos el lenguaje del otro; sin embargo, el jaguar se comunicaba conmigo con cada rugido. La comunicación trascendía el lenguaje mismo: me guiaba, le daba paz a mi alma.
Cada rugido tenía sentido para mí, porque resonaba profundamente en mi interior, y sentía cómo este jaguar guiaba mi espíritu.
