Compartiendo nuestras alas
En una de esas “noches/madrugadas” en las que se tienen tanto proyectos como el tiempo encima y la mente a mil por hora. Con ese estado de alerta total, uno empieza a notar detalles que en cualquier otro momento pasarían desapercibidos.
Ayer durante este estado de alerta me di cuenta de algo hermoso: en un descuido lleno de coincidencia y magia, la sombra de mi compañero me dejo ver sus alas… o quizá eran nuestras alas.
Aquie les dejo una foto de este compañero de viaje mio.
