Las mil y un maravillas de la IA
Una vez más, después de una charla casual, me encuentro compartiendo mi opinión sobre otra maravilla de las IAs, como ChatGPT.
Estuvimos hablando de los mil y un usos que le damos hoy en día a estas herramientas. Surgió un ejemplo genial: generar contenido con especificaciones quirúrgicas y absurdas, tipo: “Crea un reporte financiero de mi taller mecánico con una hoja de conclusiones redactada en tono conciso y profesional, como si Al Capone y Harvey de Suits lo hubieran escrito.”
Otro uso que salió a la conversación fue el de ChatGPT como coach, psicólogo o incluso pareja virtual, como en la película Her. Ya no es necesario imaginar cómo sería hablar sin filtros o ser excesivamente cursi sin incomodar a nadie… ¡y lo mejor es que te responde con igual o mayor intensidad!
Entre todas esas maravillas —que mientras más escuchaba, más me hacían reír— me sorprendió que nadie mencionara a ChatGPT como maestro. Esta herramienta puede ayudarte a adquirir prácticamente cualquier habilidad. Por ejemplo: aprender un nuevo idioma.
Estas IAs son capaces de generar programas de estudio personalizados: tú decides cuántos días y horas estudiar, y ellas te crean temarios, ejercicios, pruebas, vocabulario… Todo adaptado a ti. Ya depende del tiempo que uno le dedique, pero imagina aprender un idioma con un plan hecho a tu medida.
Y no lo digo al aire: yo soy prueba de ello. Aprendí francés con ayuda de ChatGPT. Uno de los ejercicios consistía en entablar conversaciones directas con la IA, que me corregía o sugería formas de mejorar.
Tal vez eso último no suene muy romántico, pero dime: ¿sabías que ese “novio virtual” que te ayuda con tareas e investigaciones también puede enseñarte nuevos idiomas?
