La libertad empieza al descalzarme
El día de hoy te contaré sobre una extraña —aunque muy querida— afición mía: andar descalzo. Soy una persona que disfruta sentir por dónde camina, ya sea losa, pasto, asfalto, tierra o arena. Es algo que me relaja profundamente, tanto que se ha vuelto tan natural para mí que, si la oportunidad se presenta, casi…