Mi nuevo compañero de vida
Hoy quiero compartir que por fin le dije ¡HOY SÍ! a uno de mis grandes sueños. Desde hace ocho años estudio música, comencé con guitarra y teclado—ambos me encantan. Pero hay un sonido que logra detener todo a mi alrededor y llevarme a un estado casi de trance: el del violonchelo. Es sobrio, profundo, parece hablarle al alma. Para mí, expresa cualquier emoción de forma tan transparente que conmueve.
Desde hace tiempo quería tocarlo, pero las dudas, la desidia y la sensación de “no estar preparado” me detenían. Creía que debía especializarme más en música antes de intentarlo. Sin embargo, al reflexionar, me di cuenta de que nunca he estado completamente seguro antes de empezar ningún proyecto o aventura. Lo único claro era que no tenía idea de lo que vendría.
Así que me dije: ¡Hoy sí lo hago!
Empecé la búsqueda de mi nuevo compañero. Quería elegirlo con calma, porque estará conmigo en este primer acercamiento al violonchelo. Me di el tiempo de encontrar la tienda perfecta para él.
Caminar por la calle Bolívar, en la Ciudad de México—llena de tiendas de instrumentos—fue todo un ritual de iniciación. Y hoy, tengo un nuevo proyecto, un nuevo compañero, mucho por aprender… y estoy profundamente emocionado.
Pronto compartiré más sobre esta nueva etapa.
¿Y tú? ¿Tocas algún instrumento? ¿Desde hace cuánto? ¿Qué me recomendarías para comenzar este nuevo camino?
