Casi en modo monje
Les comparto un poco más de mí. Estoy en un momento de la vida en el que siento que todo pasa rapidísimo y, encima, vivimos expuestos a una sobrecarga sensorial que más que conectarnos, muchas veces nos desconecta de nosotros mismos.
Y justo ahí entendí algo: cuando sales de tu zona de confort, las ideas y oportunidades fluyen mejor. Por eso ahora vivo casi en modo monje.
Lo curioso fue cuando, platicando sobre este estilo más sobrio y austero (tipo que mi cama está directamente en el piso), alguien me contó que en la cultura coreana sus médicos incluso recomiendan camas de piedra para la espalda.
Al principio pensé que era broma, pero no: resulta que también usan calefacción en los pisos para hacerlo cómodo y reparador. Así que aquí estoy, entre minimalismo accidental y descubrimientos random de K-culture, aprendiendo que hasta el descanso tiene mil formas de reinventarse.
En fin, mi cama en el piso me ayuda con la espalda y de paso me hace sentir parte de una tendencia milenaria que yo ni sabía que existía.
Les comparto un poco de mi hogar.


